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jueves, 16 de octubre de 2008

LA MALA EDUCACIÓN


Era necesario volver. Llevaba años de rejas sin poder depositar flores a mi secreto.
Martillan a diario el sonido de los tacones lejanos que anuncian su llegada. Mi carne, trémula, aguarda que se acerque. Como todas las noches, luego de atarme a la cama y encubierta por las tinieblas de mi cuarto, hace a un lado los prejuicios: —No se puede luchar contra la ley del deseo —repite entre gemidos que abofetean mi llanto.
Acá, en el pueblo, mirándome de soslayo, me han apodado “el matador”. Nunca supieron porqué la maté; jamás tuve el coraje de contar todo sobre mi madre.

lunes, 18 de agosto de 2008

ESTIGMA DEL SILENCIO


Cuando encontramos el cadáver nos impresionó la dimensión que había tomado el lunar que escondía debajo del Ave Fénix tatuado en su omóplato. Realizarían una biopsia para determinar a qué se había debido su inconmensurable crecimiento.
A la primera cisura, comenzaron a salir llamas y éstas, convertían en lluvia de cenizas clamores que brotaban también por la ínfima abertura.
El patólogo no supo más que diagnosticar que cargaba sobre su espalda el dolor de todo un mundo.

ALEA JACTA EST


Desde que la consiguiera apresar, a diario me torturó con el eco de sus cadenas intentando zafar del encierro.
Hoy, al acostarme, escuché un sonido diferente: Las arrastraba. Me quedé inmóvil, recostado en mi cama, esperándola.
Supe desde un principio que por más acero que empeñase, no podría burlarla eternamente.

viernes, 8 de agosto de 2008

ESCOBA VIEJA


Levanta de manera automática una punta de la alfombra y barre debajo toda la basura que acumuló. Nota un montículo bastante prominente que podría revelar la mala costumbre. Cuando decide ir a buscar la pala, pasa frente a un espejo y descubre otro montículo, también prominente, en su espalda. Olvida la pala. Es demasiado tarde para ciertas limpiezas.

EL ESCRIBA



Mientras detrás del manual abierto trata de ocultar sus ojos que pugnan por estallar en llanto, escucha:
—Saquen una hoja. Ensayo tema: “La insoportable levedad del ser”.
Él omite papeles y empuña su navaja.
La sangre sobre el pupitre dictamina innecesarias las letras.

jueves, 7 de agosto de 2008

EL CANTO DE LAS SIRENAS



Harto de mentiras que saben a amargura y punzan escarbando el alma; puso candado a sus oídos. Hoy, por primera vez, un “Te amo” azafranado que no es quimera, intenta desdibujar cicatrices lidiando con el eco funesto de palabras otrora oscuras disfrazadas de estrellas.
Pero él va desnudo de bitácoras, ya no cree en puertos. Y su nave, sorda, se dirige hacia el abismo.

EL SASTRE



Agonizaba sin compañía alguna en un cuarto de hospital. Envuelto en una vasta soledad se entregó a una tristeza infinita. Pensó en las tantas cosas de su pasado que quedaron sin remendar.
Entonces, con el hilo del cual pendía su vida, se cosió el alma.